facebook_image

Cambios en la cobertura del cáncer en Puerto Rico: avances, nuevos retos y el impacto del futuro de Plan Vital

Recibir un diagnóstico de cáncer cambia la vida de cualquier persona en cuestión de segundos. Sin embargo, además del impacto emocional, muchos pacientes enfrentan una carrera contrarreloj para acceder a estudios, especialistas y tratamientos. En Puerto Rico, los cambios implementados en la cobertura de Plan Vital han representado importantes avances para agilizar la atención, aunque los recientes ajustes administrativos también han generado nuevos desafíos para quienes dependen del sistema de salud.

Durante una entrevista con BeHealth, María Cristy, vicepresidenta de Servicios al Paciente, Control de Cáncer y Política Pública de la Sociedad Americana Contra el Cáncer de Puerto Rico, explicó cómo han evolucionado las coberturas para los pacientes con cáncer y cuáles son las preocupaciones actuales frente al futuro del financiamiento federal del sistema de salud.

Una cobertura que ha cambiado la atención del cáncer

Para la directiva, la cobertura de Plan Vital para pacientes con cáncer ha sido uno de los factores que más ha contribuido a mejorar la atención oncológica en la isla.

«La cubierta de Vital para los pacientes de cáncer es la mejor cubierta que existe en Puerto Rico. Es la más completa, la más accesible y verdaderamente ha hecho una diferencia inmensa en la sobrevida de los pacientes de cáncer en la isla», afirmó en diálogo con BeHealth.

La especialista destacó que el acceso a medicamentos modernos, tratamientos personalizados, educación y servicios distribuidos alrededor del país ha permitido un crecimiento significativo en la cantidad de sobrevivientes.

«Hace diez años hablábamos de 60.000 sobrevivientes; hoy día estamos hablando de 148.000 sobrevivientes de cáncer», explicó.

Lee: Estudio “MAMO”: una investigación de educación sobre el cáncer de mama en Puerto Rico

La cobertura especial ahora comienza desde la sospecha de cáncer

Uno de los cambios más importantes implementados en octubre de 2024 fue la ampliación de la llamada cobertura especial de cáncer.

Antes, este beneficio comenzaba únicamente cuando el paciente ya contaba con un diagnóstico confirmado y un plan de tratamiento. Ahora, la cobertura puede activarse desde el momento en que existe una sospecha médica documentada, permitiendo que el paciente acceda más rápidamente a especialistas y estudios diagnósticos.

«En vez de comenzar cuando ya tú tenías un plan de tratamiento, se extiende provisionalmente por seis meses desde el momento de la sospecha», explicó Cristy.

La decisión respondió a una realidad identificada por diversos estudios. «Los estudios nos decían que los pacientes de cáncer estaban tardando aproximadamente tres a cuatro meses desde que tenían la sospecha hasta que comenzaban el tratamiento porque tenían que estar continuamente solicitando esos referidos», señaló.

Gracias a esta modificación, el oncólogo puede asumir el rol principal durante ese proceso, evitando que el paciente tenga que gestionar múltiples autorizaciones entre distintos médicos.

Hospicio y cuidados paliativos: otro avance para los pacientes

La entrevistada también destacó otro cambio considerado trascendental: la incorporación de los servicios de hospicio y cuidados paliativos dentro de la cobertura.

«Desde octubre de 2024 hemos visto esos servicios finalmente cubiertos por todos los planes privados y ahora también Vital», aseguró.

A su juicio, esta medida representa un paso importante para garantizar una atención más integral y mejorar el acceso a servicios fundamentales para pacientes con enfermedades avanzadas o terminales.

Lee: Abren estudios clínicos para cáncer de páncreas en Puerto Rico

Nuevos requisitos han complicado algunos procesos

Aunque los avances continúan vigentes, desde marzo de 2026 comenzaron a implementarse nuevos cambios administrativos impulsados por la Administración de Seguros de Salud (ASES) para cumplir con requisitos federales relacionados con el financiamiento de Medicaid.

Según María Cristy, uno de los principales ajustes consiste en modificar la forma en que se evalúa la elegibilidad de algunos pacientes.

«Anteriormente se estaba utilizando para cualificar a las personas a Vital el costo del tratamiento, cuando en realidad debe usarse solamente el costo de la parte que el paciente va a pagar, lo que se llama el out-of-pocket», mencionó.

Este cambio provocó la creación de un nuevo departamento encargado de revisar los casos inicialmente denegados por ingresos, situación que ha generado retrasos en los procesos.

«Ha sido un proceso un poco lento. Yo creo que ellos no esperaban que fueran tantas personas y ahí fue que vimos en las noticias que se formó un ataponamiento, un embudo de casos», añadió.

La importancia de apelar cuando una solicitud es denegada

Ante este panorama, la representante de la Sociedad Americana Contra el Cáncer insistió en que los pacientes no deben asumir que una primera respuesta negativa significa el cierre definitivo del proceso.

«Es importante que la gente sepa que porque no cualifiquen en el primer paso tienen que apelar. Entonces en la apelación es que se vuelve a ver el caso y pueden entonces, quizás por esos costos altos de deducibles, poder cualificar», mencionó.

Mientras tanto, la organización continúa acompañando a los pacientes para evitar interrupciones en los tratamientos. «Nuestro trabajo es asegurarnos de que esos pacientes no descontinúen sus tratamientos», dijo.

Ensayos clínicos y otras alternativas para acceder a tratamientos

Frente a las dificultades que enfrentan algunos pacientes para costear terapias oncológicas, la organización también trabaja en otras alternativas.

Una de ellas consiste en fortalecer el acceso a los ensayos clínicos, que en muchos casos cubren tratamientos innovadores. «Estamos tratando de educar tanto a proveedores como a pacientes de las posibilidades de estudios clínicos. Existen muchísimos en Puerto Rico», aseguró.

Lee: Estudio vincula emisiones industriales con riesgo de cáncer en Puerto Rico

Asimismo, explicó que mantienen conversaciones con el Fideicomiso para Ciencia, Tecnología e Investigación para desarrollar una plataforma que facilite la búsqueda de estudios clínicos disponibles.

También trabajan junto a farmacias especializadas y fundaciones de compañías farmacéuticas, aunque reconocen que estas ayudas enfrentan una creciente demanda en todo Estados Unidos.

La incertidumbre por el futuro de los fondos federales

Uno de los mayores retos para el sistema de salud es la cercanía del llamado Medicaid cliff, cuando finaliza el bloque de fondos federales que sostiene gran parte del funcionamiento de Plan Vital.

María Cristy advirtió que una reducción en esos recursos tendría un impacto considerable. «La pérdida de esos fondos federales para Puerto Rico, que cubren 1.3 millones de personas bajo Vital, sería catastrófica».

Según explicó, el Gobierno de Puerto Rico, organizaciones médicas y representantes de pacientes trabajan en un comité multisectorial para presentar una solicitud conjunta en Washington con datos que respalden la necesidad de mantener el financiamiento.

La prevención sigue siendo la mejor estrategia

Aunque el acceso a tratamientos continúa siendo una prioridad, María Cristy recordó que la prevención, la detección temprana y los hábitos saludables siguen siendo las herramientas más efectivas para reducir el impacto del cáncer.

«Tenemos que trabajar mucho con la prevención para que seamos menos pacientes cada vez», dijo.

No obstante, reconoció que ninguna persona está completamente exenta de desarrollar la enfermedad. «Las enfermedades van a surgir, aunque uno se cuide. Tenemos que proveer para que esa población tenga el cuidado de calidad y a tiempo que necesiten», aseveró.

 

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba
Anuncio: 0s