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“Hay vida después del cáncer”: Iris y la batalla que le ganó al cáncer de mama

El cáncer de mama sigue acechando la vida de las mujeres del mundo y las habitantes de Puerto Rico no son la excepción. Una de ellas es Iris Acosta Irisarri, quien en septiembre de este 2021 cumplió 15 años de convertirse en sobreviviente de esta temida enfermedad que, lamentablemente, cada vez es más frecuente.

Iris, a quien se le conoce como Lilita, sostuvo un diálogo con BeHealth, donde no solo reveló pormenores de su batalla contra la enfermedad, sino que también envió emotivos mensajes a quienes, como ella, han sido diagnosticados con esta patología oncológica.

Así inició el ‘viacrucis’

Fue en septiembre de 2006 cuando la paciente, oriunda de Puerto Rico, recibió el diagnóstico. Sin embargo, la forma en que se enteró no fue la más convencional y al día de hoy sigue preguntándose las razones. ¿Cómo fue?

“Yo encuentro una masita en mi seno derecho a través de un sueño donde me ataca una serpiente. El sueño me despierta y donde ella me ataca, yo me toco ahí, despierto a medianoche y me estoy tocando. Al despertar en la mañana decido verificar para corroborar si verdaderamente fue un sueño o era realidad lo que yo me había encontrado. Y sí, el sueño me advirtió un diagnóstico de cáncer”, narró Iris. 

Luego de esa inusual revelación, la paciente decidió ir al médico para ver de qué se trataba y, tan solo un año antes de que ella recibiera la noticia más difícil de su vida, una de las actrices boricuas más conocidas de la farándula del país también había recibido ese diagnóstico, lo que, dice Iris, le sirvió para enfrentarse a este difícil reto.

“Un año atrás habían diagnosticado a Adamari López, ella me sirvió de inspiración, la había visto positiva. Un año después de su diagnóstico fue que encontraron el mío, los médicos trabajaron bien rápido, me evaluaron, me mandaron a hacer una mamografía y una endosonografía y encontraron que específicamente había un cáncer, gracias a Dios en etapa inicial, era una etapa primaria”, contó.

¿Otros dolores de cabeza?

Posteriormente a que ya se había confirmado la noticia, Iris destaca que el personal médico que la atendió fue bastante ágil para tratarla y evitar que el cáncer avanzara. Sin embargo, tuvo que someterse a otros procedimientos.

“Después deciden hacerme una lumpectomía y se encontró que el cáncer se había esparcido en varios nódulos linfáticos, habían bastantes también positivos. El tumor que me sacaron del seno también estaba positivo pero en etapa primaria y era de un tamaño como de casi dos centímetros y pudieron sacarlo, trabajar conmigo y me dieron quimioterapia, y radioterapia”, expresó.

Tras enfrentarse a otro difícil proceso de salud, comenzó el tratamiento que le permitió ir sanando, recuperarse y seguir con su vida. Aunque suena sencillo, la misma Iris asegura que no fue un proceso nada fácil.

“Me dieron seis quimioterapias, treinta y cinco radioterapias y tratamientos fuertísimos donde se te cae el cabello, perdí todo el cabello, vómitos. En aquel entonces no había y si existía no lo usaron conmigo, un medicamento que te contrarrestara los vómitos o algunos malestares: vomité terrible, la debilidad, el cansancio y el deterioro físico fueron impactantes”, aseguró.

El cáncer llegó otra vez

Aunque Iris pensaba que el camino con esa condición había terminado, dos años después de las quimioterapias, le fue diagnosticado un precáncer en la matriz, por lo que de nuevo tuvo que pasar por ‘las garras’ del bisturí. 

“Como me habían encontrado nódulos linfáticos positivos, vieron que algo me estaba comenzando en la matriz, así que había que quitarme la matriz con todo para que no hubiera una recurrencia mayor allí, porque ya estaba como empezando a formarse algo”, contó la mujer, quien también salió avante de otra de las pruebas que se le presentaron en el camino. 

Apoyo familiar

Iris es madre de tres hijos: dos hombres y una mujer, quienes fueron apoyo fundamental para ella en medio de la enfermedad. 

“Al verme pasar por este proceso el apoyo fue tan grande que a veces yo decía ‘mis hijos son preadolescentes o son adultos ya’, porque su comportamiento era bastante serio y el apoyo fue inmenso de estos chicos”, mencionó, mientras dio a conocer otras de las alternativas que le permitieron sobrellevar este difícil proceso. 

“Es muy importante buscar ayuda en estos grupos de apoyo, donde tú tengas la oportunidad de compartir con personas que han pasado por el proceso, compartir experiencias que nos puedan ayudar a manejar un poco la situación. No estamos solos en esto, aunque todos tengamos diferentes tipos de cáncer o diferentes estadios del cáncer, porque el cáncer de mama tiene diferentes etapas y todos tengamos diferentes tratamientos, siempre había alguna similitud: el positivismo”, dijo Iris.

Además, agregó que aferrarse a Dios le permitió continuar con su vida y superar el cáncer. 

“No podemos dejar afuera la espiritualidad, esa fe tan grande a la que uno se aferra porque es como volver a empezar. Es como si Dios te diera una nueva oportunidad”, recalcó y exhortó a los demás a vivir agradecidos todos los días con lo que la vida les regala.

“Vivimos en agradecimiento constante, ya no damos gracias solo el día de acción de gracias, las damos inmediatamente que se despierta, al caminar, al respirar, al compartir un café con una amiga, el sentarte a ver la televisión con tu familia, damos gracias hasta por eso, porque el cambio es tan grande después que vivimos una etapa tan difícil como el cáncer que no hay más maneras de agradecerle a Dios por permitirte aún continuar aquí”, rememoró.

Cambió la percepción de la muerte

Por lo general, cuando un paciente es diagnosticado con algún tipo de cáncer suele asociarlo con la muerte. En el caso de Iris fue así, pero dice que tras el proceso hoy concibe el abandonar este plano terrenal de otra manera.

“Si en algún momento voy a fallecer, quiero estar lista, porque el cáncer me permitió que mi relación con Dios fuera más fuerte, que lo mirara más a él para enfrentar cualquier otra cosa que viniera, sea el cáncer u otra cosa porque la vida está llena de retos, la vida es frágil. Son muchas las enfermedades que padece el ser humano y enfrentar un diagnóstico de cáncer definitivamente nos cambia totalmente la forma de nosotros ver y enfrentar la vida”, dijo.

Finalmente, le dejó un emotivo mensaje a los pacientes con la condición para que no se rindan y luchen hasta el último día.

“Quiero enviarle un mensaje a todas aquellas personas que han tenido que enfrentar un diagnóstico como este y que están pasando por el proceso de la enfermedad o de los tratamientos para que no se dejen vencer. Es importante seguir una actitud positiva, seguir las instrucciones de su médico, cuidarse sobre todo y tener el apoyo de su familia. Hay vida después del cáncer manteniendo esta actitud positiva y buscando en qué enfocarnos espiritualmente. De la mano de Dios lograremos obtener la victoria”, concluyó en BeHealth.

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